lunes, 29 de septiembre de 2008

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Que Ikea no redecore tu vida. Texturas: Exteriores

Paisaje de lluvia:
Me huele a frío, a pena, a ser imposibles todos los caminos, a la idea de todos los ideales.
Fernando Pessoa, Libro del desasosiego.





(lunar scene)
Todo el paisaje no está en parte alguna.

Fernando Pessoa, Libro del desasosiego.






El mundo iba a cambiar.
Anunció en junio de 1958 en el primer número de Internationale situationniste.




Muy pronto en mi vida fue demasiado tarde.
M. Duras, El amante.






Las palabras nunca son nada.
Martín López-Vega, Gajos.





Él susurró que lo mejor sería
no enamorarse,
ella no lo llevó la contraria, para qué si se sabía vencida.
Ángeles Mora, Casi un cuento en La guerra de los treinta años






El cerebro- es más ancho que el cielo-
porque- colocados juntos-
el uno contendrá al otro.
Emily Dickinson, El cerebro, Crónica de plata.


Fotos: exteriores de Paris, Marsella, Corte y Ajaccio.

; Gretel

martes, 2 de septiembre de 2008

Que Ikea no redecore tu vida. Texturas: Interiores II

Entonces hubo suspiros, los más hondos, por reprimidos
y miradas robadas, más dulces por arrebatadas
y ardientes rubores, aunque no por transgresión alguna.
Lord Byron, Don Juan, Canto I.





Una nueva vida en un castillo que nunca fue habitado. Una vida antigua en un castillo que nunca fue terminado.

Genis y Carlos de Hidrogenesse en Schloss




Para el hombre imaginativo, a poco fuego que tenga el corazón, unas pocas frases sueltas, algunos encuentros fortuitos, se convierten en pruebas incuestionables.
Schiller





La primera ley para cualquier ser es conservarse, vivir ¡Sembráis cicuta y quéréis que crezcan espigas!
Maquiavelo






¡Ay! ¿Por qué estas cosas y no otras?
Beaumarchais


Fotos: Palacio de Versalles; Casa de Víctor Hugo, París; Casa de Napoleón, Ajaccio.

Citas extraidas de: STENDHAL, Rojo y Negro, Barcelona, Gredos, 2008 y "Schloss" de HIDROGENESSE, Animalitos, Barcelona, Austrohúngaro, 2007.
;Gretel

Que Ikea no redecore tu vida. Texturas: Interiores I

Pero si me doy este placer con tanta prudencia y cautela, dejará de ser un placer.
Lope de Vega






No es guapa, no lleva colorete.
Sainte-Beuve





Amor en latín se dice amor; y, así, de amor procede la muerte ["la mort", en francés, que se pronuncia igual que amor en latín "l'amor"] y sus antecedentes: angustia que muerde, duelos, llantos, trampas, crímenes, remordimientos.
Blason d'amour






Una novela: es un espejo que se pasea a lo largo del camino.
Saint-Real







Hasta tal punto nos hemos acostumbrado a las frases sin relieve, que una idea con un mínimo de viveza tiene cierto aspecto de grosería. ¡Que la desgracia caiga sobre quien invente al hablar!
Faublas






Lo grotesco de los acontecimientos cotidianos esconde el verdadero infortunio de las pasiones.
Barnave


Fotos: Palacio de Versalles; Casa de Víctor Hugo, París; Casa de Napoleón, Ajaccio.

Citas extraidas de: STENDHAL, Rojo y Negro, Barcelona, Gredos, 2008.

; Gretel

viernes, 9 de mayo de 2008

Credo


Credo in unum Deum,

Patrem omnipoténtem,

factórem caeli et terrae,

visibílium óminum et invisíbilium.

Et in unum Dóminum Iesum Christum Filium Dei unigénitum.

Et ex Patre natum ante ómnia saécula.

Deum de Deo, lumen de lúmine, Deum verum de Deo vero.

Génitum, non factum, consubtantialem Patri:

per quem ómnia facta sunt.

Qui propter nos hómines et propter nostram salútem descéndit de caelis.

Et incarnatus est de Spíritu Sancto ex María vírgine et homo factus est.

Crucifixus étiam pro nobis: sub Póntio Piláto passus et sepúltus est.

Et resurréxit tértia die, secúndum scripturas.

Et ascédit in caelum: sedet ad déxtram Patris.

Et íterum ventúrus est cum glória, iudicáre vivos et mortuos:

cuius regni non erit finis.

Et in Spíritum Sanctum, Dóminum et vivificántem:

qui ex Patre Filióque prócedit.

Qui cum Patre et Filio simul adorátur et conglorificátur;

qui locútus est per Prophétas.

Et unam sanctam catholicam et apostólicam Ecclésiam.

Confíteor unum baptisma in remissiónem peccatórum.

Et exspécto resurrectiónem mortuórum.

Et venturi saéculi.

Amén









Estrella 89




H.

domingo, 4 de mayo de 2008


Neues Schloss, Stuttgart.


VIII

De pronto, mediodía.
Y se olvida el camino que trajimos
y aquel, acaso anhelo.

Más allá de los puentes
alta, sobre la tierra prometida,
la ciudad cegadora se agrupaba
lo mismo que un cristal innumerable.

Jardines levantados
sobre la brusca margen de rompientes,
jardines intramuros recogiéndose,
asomaban follajes hacia el mar.

Allí, los nobles eucaliptos
-ya, casi piel, de tierna, la corteza-
descansa en paz el extranjero muerto.


Jaime Gil de Biedma, Las afueras (VIII) , en Las personas del verbo (Compañeros de viaje, Ayer)
Barcelona, Galaxia Gutemberg, 2006.

H.

lunes, 21 de abril de 2008

"Sino y Signo"

"Has hablado bastante y no te agrada
No te gusta mostrar tus vísceras secretas
Y sin embargo vuelves a caer en ello
Protestas y repites la causa que te irrita

Hablas te exhibes te rompes la carne
Y permites la entrada a los ojos intrusos
Quieres cortar las cuerdas que te unen a los otros
Y vuelves a anudarlas
Coges el aire lo haces tuyo y lo regalas
Conquistas horizontes y los repartes
Haces luz en la sombra y la entregas
Como un paquete de soledades arrepentidas de su propia fuerza

¿Qué entierro es este en que te entierras
En los pechos extraños?

Te exaltas y te ablandas
Te ablandas y te haces flecha de corazón
Más ciego que cualquier huracán
Hablas y protestas
Y vuelves a hablar y a protestar
Te haces árbol y das tus hojas a los vientos
Te haces piedra y das tu dureza a los ríos
Te haces mundo y te disuelves en el mundo
Oh voluntad contraria en todo instante
Favor de tierra y grandes fríos y calores
Todo grano ¡malhaya! lleva signos futuros
Un destino de ola que debe hacer su ruido
Y morir dulcemente

Has hablado bastante y estás triste
Quisieras un país de sueño
Donde las lunas broten de la tierra
Donde los árboles tengan luz propia
Y te saluden con voz tan afectuosa que tu espalda tiemble
Donde el agua te haga señas
Y las montañas te llamen a grandes voces
Y luego quisieras confundirte en todo
Y tenderte en un descanso de pájaros extáticos
En un bello país de olvido
Entre ramajes sin viento y sin memoria
Olvidarte de todo y que todo te olvide"


Vicente Huidobro en "El ciudadano del Olvido" (1941)
Extraído de "Vicente Huidobro". Colección Los Poetas, Ediciones Júcar. Madrid, Gijón. 1980. Pág. 222.